Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 4 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 4 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 54 el Mar Oct 22, 2013 9:10 pm.
Últimos temas
» ¿Os interesaría hacer un foro de un internado?
Mar Feb 24, 2015 5:30 am por Rol

» Solicitud de baja
Mar Ago 26, 2014 9:45 am por Sandra Castillo

» Charles [Dennis, Dani y Jason]
Vie Abr 18, 2014 9:54 am por Dennis Martin Ingram

» Hanna's Relationship
Miér Feb 19, 2014 7:40 am por Hanna Montgomery

» Registro de Casas
Miér Feb 19, 2014 3:42 am por Sandra Castillo

» Registro de personajes
Miér Feb 19, 2014 3:31 am por Sandra Castillo

» Registro de Poderes
Miér Feb 19, 2014 3:24 am por Sandra Castillo

» Ficha de Hanna Montgomery
Miér Feb 19, 2014 3:23 am por Sandra Castillo

» Registro de Avatares
Miér Feb 19, 2014 3:23 am por Sandra Castillo

Tinypic
Image and video hosting by TinyPicForo rol Vista OceanoImage and video hosting by TinyPic Quimera Asylum http://illiweb.com/fa/pbucket.gif PhotobucketNo Paradise In DarknessForo rol comunidad de policías rolMagic WorldHomenun Revelio Internado AstoriaMauna Loa: Academia Militar Darkest Night: El foro de rol de DC ComicsTLCPhotobucket Blue Bloods
Foro de rol basado en la serie "Los protegidos" presentada por Antena 3. Las ediciones de las imágenes, historias, textos, fichas y demás son propiedad del foro y no pueden ser distribuidas sin autorización del autor o de un administrador respectivamente. Licença Creative Commons
This work is licensed under a Creative Commons Atribuição-Uso não-comercial-Compartilhamento pela mesma licença 2.5 Spain License.

Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Jue Jul 12, 2012 11:15 pm

Tras tomar la decisión de ir a su domicilio – que sería más práctica para averiguar el ambiente por el que se movía el pipiolo –, nos dirigimos a él. Sugirió emplear su moto, una preciosidad de color negro que hacía sentirse poderoso… – y poderosamente sexy –, puesto que estaba “lejos”. Me sorprendió, entonces, que hubiese ido a aquel parque. ¿Sería un niño mimado que hacía lo que quería? Al menos esperaba no encontrarme a unos padres protectores cuando estuviésemos en plena… “actuación”.

Y al fin llegamos.

La casa estaba en las afueras y, para mi sorpresa, distaba de la estética de los hogares de Valle Perdido: Era alucinantemente grande.

Menuda choza… – espeté en un murmullo que se llevó el viento cuando estábamos llegando ya a la gigantesca vivienda.

Menuda choza tiene el niñato – completé para mis adentros con admiración. Había tenido bastante suerte con la presa fácil del parque; me iba a divertir un rato – esperaba que fuera un largo – y encima en un lugar como ese… Como diría un francés: Très magnifique!

Dejé que avanzase delante de mí – menudo trasero… – y por último llegamos torpemente a lo que sería su habitación, aunque era la mar de inapropiado llamarlo así. Más que un remanso de tranquilidad con una cama y poco más – como la mía – era un lugar idílico para dar una fiesta, ya que era como un apartamento perfectamente dotado.

Y tanto.

Un lugar así era práctico y completamente deseable, tanto que incluso me planteé hacerle un par de visitas… o incluso más.

Abracé su cintura por detrás con firmeza y eliminé el espacio que nos separaba. Paseé mis manos por su torso, hasta que decidí que no estaba haciendo nada incorrecto. Un momento… ¿Cómo podía siquiera haberlo dudado? ¡Mira su casa: claro que era correcto! ¡Correctísimo, si me apuras!

La había tomado ya con su cuello, besuqueándole como antes. La imagen de Eli me acosaba de nuevo, pero no podía hacer nada por remediarlo.

Lo siento, pequeña… – me disculpé mentalmente – Pero es una oportunidad como ninguna.

¡Paz y amor! ¡AMOR! ¿A qué esperas, tronca? ¡Ya sabes lo que hay que hacer! – La voz exaltada del “Hippie” me acosó mentalmente. Jamás me acostumbraría al ansia que se hacía patente en ella cuando se trataba de temas carnales. Sin duda había acogido muy bien el tópico de “Paz y amor”, sobre todo la parte de “amor”…

Le mordí levemente el lóbulo de la oreja.

Iba a dominar a esta fiera.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Dennis Martin Ingram el Vie Jul 13, 2012 3:48 am

Llegaron a la casa, él estaba ya impaciente, tanto que ni siquiera se había vuelto a poner la camiseta y había conducido así. Se ahorraba mucho tiempo en vestirse y desvestirse, eran cinco segundos extremadamente valiosos. Al entrar no había ni pizca de presencia de su tío, así que directamente dirigió la chica a su habitación. Por el camino había tenido tiempo de pensar en cómo actuar con la chica y se había dado cuenta de que desde que había llegado al pueblo su vida sexual se había quedado en blanco. ¿Y si había perdido práctica? Eran dos semanas valiosas, desde luego.

Pelirroja y de curvas perfectas, aparte de que no parecía ser fácil (muchas de las chicas ligaban directamente con Dennis antes incluso de que él se acercase a ellas para hablar, pero, ¿cómo iba a ser de otra manera si el se comportaba como un chulo? ¿No eran así los chicos perfectos con los que las chicas se derretían?). Se acercó a la chica, atrapado por sus manos. Las caricias le encantaban pero tenía que detenerlas, porque creía más necesario en este momento estar con la chica en las mismas condiciones, pero apenas le dio tiempo poner las manos en la cintura de Erika y ella ya estaba besuqueándole el cuello, poniéndole de nuevo la piel de gallina, un estímulo que con la siguiente acción de la chica (morderle la oreja) le excitó aún más, tanto que cerró los ojos durante un instante. Adoraba aquellos gestos, en serio.

Era hora de que él los devolviese. La iba a llevar al paraíso enseñándole sensaciones que ella ni siquiera sospechaba que podrían existir. Mientras la besaba en el cuello paseó sus manos por la espalda de la chica, apenas rozándola, intentando "estimular" cada célula por la que pasaba. ¿No era ese el caso? Pequeñas cargas eléctricas correteando por tu cuerpo produciéndote tanto placer que apenas podías llegar a asimilarlo y menos soportarlo. Placer debajo de cuyo peso tu cuerpo se retuerce y pide frenarlo, pero que sabe que lo quiere más que a nada en el mundo.

Con movimientos ágiles cogió los bordes de la prenda que llevaba Erika y levantó las manos en ademán de desprenderla de ella, para poder tener un mayor acceso a cada parte de la piel de ella. Una vez teniendo el pedacito de tela fuera, se dedicó a enredar su mano por el pelo de la chica mientras sus labios se daban un paseo por todos los lugares que podían llegar a alcanzar. Con la mano libre fue intentando facilitar la expulsión de todo lo demás que estorbaba por ahí.
avatar
Dennis Martin Ingram

Mensajes : 237
Fecha de inscripción : 30/06/2012
Edad : 22
Localización : so fuckin sexy

Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/NansyDK

Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Vie Jul 13, 2012 9:01 am

Si tuviese que apostar, lo haría a que estaba a cien. Lo demostraba la presteza que denotaba para intentar desvestirme; tan solo me había quitado la camiseta, pero parecía más que suficiente para él, puesto que me manoseaba y besuqueaba como si le fuese la vida en ello. Aunque la verdad es que no lo hacía nada mal.

¡Oh, sí! ¡Oh, sí! ¡Venga, nena, dalo todo! – comenzó a desternillarse la Hippie.

¡No! ¡No lo hagas! ¡Sé pura! – gimoteó esa voz recatada y marchita que conocía como Abstinencia.

Reí entre dientes.

Claro que voy a hacerlo.

Teniendo en cuenta que su torso ya estaba al descubierto, me quedaba poco de lo que zafarle. Deslicé la mano hacia su vientre y empecé a acariciarlo de forma distraída; la otra sirvió para enganchar su mentón y acercarle a la altura de la mía, una vez ahí, mi boca se puso a tono con la suya, mientras con esa mano le masajeaba el cuero cabelludo. Realmente me había propuesto volverle loco, ya que pocos hombres aguantaban esas tácticas sin desesperar.

Aunque me seguía sintiendo mal.

Por Eli.

Esa chiquilla había conquistado lo más profundo de mi alma y no me dejaba siquiera degustar los placeres carnales; intenté olvidarme de ella, pero lo único que conseguía era un mayor nerviosismo.

Incluso llegué a imaginar que era ella a la que besaba.

Se produjo en mi mente un titubeo: Eli no tenía *eso* entre las piernas. No podía tenerlo.

¡Venga, a qué esperas! ¡Domínalo! ¡Demuéstrale a ese niño lo que hace la experiencia! – vociferó la Hippie con una vehemencia asombrosa.

Mientras, Abstinencia hacía lo posible por convencerme de las “maravillas de una vida casta y purificadora”. Mis hormonas me lo impedían. La temperatura de mi sangre también.

Lo siento, Eli…

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Dennis Martin Ingram el Vie Jul 13, 2012 11:03 am

Él tenía normas no escritas sobre el coito. Algunas las había conseguido por experiencia, otras se las había robado de conversaciones con su tío. Había también pasos. El primero era conseguir una chica que querría hacerlo con él y el segundo, oh, el segundo era el paso más importante. Intrigar. Hacer que pida más, hacer que no pueda permitirse el lujo de pensar en otra cosa que no fuese el acto, hacer que piense que en el acto siguiente el placer se presentará delante suya. Sinceramente, él no podía durar demasiado tiempo en este paso, su paciencia de tauro se iba, se esfumaba más rápido que la Snitch Dorada en medio de un partido del mundial del quidditch*. La impaciencia aparecía porque su órgano reproductor y el instinto animal que le inundaba querían llegar a la tercera base y concluir con hacer el home run. A pesar de ser ya alguien con "experiencia", siempre le quedaba el temor de quedar en el segundo paso (también llamado "segunda base" en este juego de béisbol raro).

Pero había pasos de por medio. El juego comenzaba con caricias, seguía con besos, pero no parraba ahí.

Su estómago estaba a punto de explotar de lo deliciosas que eran aquellas caricias que Erika le hacía en la superficie de éste. Justo decidió que era hora de pasar de los besos cuando ella inició aquel masaje, tuvo que aplazarlo un par de segundos. Cuando ella comenzó a besarle lo aplazó más, continuando con la labor que había estado haciendo hasta aquel momento.

"Ahora" - le ordenó el mini yo desde dentro de su cabeza. Entonces en vez de depositar un beso mordió suavemente la piel de la chica.

Desplazó, con la misma suavidad de siempre, sus manos, bajándolas por la columna de la chica, buscando el lugar donde se abrochaba el sujetador. No iba a quitarlo de por medio aún, seguía teniendo mucho espacio por recorrer y descubrir, espacio en el que hospedarse y en un segundo irse para repetir la acción en el siguiente puntito. Lo acarició, intrigado, intentando descubrir cómo era para después tener más facilidad para quitarlo y no hacer movimientos torpes.

Buscó con su boca la boca de Erika, siguiendo con las manos sus curvas, intentando llegar al trasero de la chica para poder levantarla, apegarla a él más y poder dirigirla a cualquier lugar para que puedan estar más cómodos. Hizo un poco de fuerza - la chica no pesaba nada, desde luego, - obligándola a "trepar", por decirlo de alguna manera, sobre él, dándole un abrazo con las piernas. Mientras tanto procuraba no distraerse con su tarea de mantener la boca de Erika ocupada, besándola y dando mordiscos pequeños a sus labios, reteniéndolos durante segundos cortos, dando tiempo para que puedan respirar. Porque le faltaba, a él al menos, este gas esencial, necesidad que hacía que su respiración quede entrecortada.

Los dirigió hacia la mesa de billar. Siempre le había parecido interesante hacerlo ahí porque según había comprobado era mucho más excitante hacerlo en lugares poco comunes y no mantenerse en la típica cama.

FdR: *Algo casi tan rápido como la velocidad de los neutrinos XD
FdR2: Perdón por controlar un poco a Erika, pero es una acción que se obliga por la ley de la gravedad XD
avatar
Dennis Martin Ingram

Mensajes : 237
Fecha de inscripción : 30/06/2012
Edad : 22
Localización : so fuckin sexy

Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/NansyDK

Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 14, 2012 12:56 am

Ya sentía la respiración entrecortándose aceleradamente, fruto de la exaltación, ese chiquillo sin duda sabía lo que tenía que hacer; estaba deshaciendo mi espalda con caricias, hasta que se enzarzó con mi sujetador… ¿Acaso no sabía abrirlo?

Diosssss… ¡Dile que se de prisa ya! ¡Me estáis poniendo malo! – suplicó la Hippie, con su tono más vehemente y exaltado, parecido casi a un gimoteo.

¡No te atrevas a hacerlo! – aulló desesperadamente Abstinencia – ¡Es el camino de la lujuria y la mala vida!

Cuando ya me iba a apresurar a ayudarle, se volvió a enganchar a mis labios, en breves intervalos. A su vez, sus manos, firmes y poderosas, se clavaban en mis nalgas como una sujeción fuerte e impositora que me erizó los pelos de la nuca; jamás me había ido el rollo de ser la dominada, más bien al contrario…

Ese soporte improvisado me obligó a engancharme a su cuello, entrelazando mis brazos en torno a él, a modo de atadura; le permitiría tomarse esa libertad, pero no iba a dejar que él llevase el ritmo, no…

¡Al cuerno!

Ahogué un gemido cuando comenzó a alternar los mordiscos y los besos, estaba logrando llevarme a mi límite, y eso no me gustaba. Tenía que tener el control, tenía…

La has pifiado… – el tono seco y dolido de aquella dulce voz me perforó el pecho como si fuese una vulgar manzana y ella Guillermo Tell, sólo que esta vez con algo más en juego.

Me quedé paralizada, él, por su parte, ya me había depositado en el billar – ¿En el billar? ¿Por qué en el billar? – y seguía con su particular jugueteo. Separé las manos de su cuello y me incliné hacia atrás, con las manos hincadas en aquella superficie aterciopelada, hasta quedarme formando un ángulo de cincuenta grados con la mesa, pero eso no le hizo desistir. En mi mente, Eli seguía mirándome, acusadora, herida, agitando la cabeza para mostrar la vergüenza que le provocaba que me hubiese olvidado de ella desde detrás de aquella fiera encendida que deseaba sacar a flote – aún más – su orgullo masculino del pozo del éxtasis físico.

Esto es increíble…

Seguí descendiendo hasta llegar a los treinta grados, trastocada por su mirada; esto no me podía estar pasando. Una oleada de pánico me asaltó al completo, ¿se conocerían? ¿Acababa de condenar cualquier oportunidad de acercarme a aquel ángel caído? La bestia en celo se siguió acercando peligrosamente, cercando mi cuerpo con el suyo, me impedía huir, mientras que yo continuaba contemplando aquellos ojos hundidos en la pena, tan llorosos que me atenazaban el alma y la retorcían, me hacían sentir un dolor desmesurado…

Hice acopio de voluntad y adherí las manos a sus hombros, mientras que, doblando las rodillas, me deshice del calzado – unos zapatos de tacón bajo de color negro – que me estorbaban profundamente. Con los pies libres, me las ingenié para meter las rodillas entre los dos e impulsarle hacia atrás; fue un golpe seco pero cuidadoso, controlado para no hacerle ningún daño, sólo para alejarlo lo suficiente de mí.

¡Eso, así se hace! – comentó, exaltado, aquel Hippie indómito de mi mente.

El chaval retrocedió un par de pasos, yo aproveché para ponerme en pie y deshacerme de aquella, ahora incómoda, minifalda. Si me paraba a pensarlo, hoy había escogido una indumentaria excesivamente extraña en mí, pero estaba resultándome bastante práctica.

Justo después, avancé hacia él con paso decidido, enganché su cuello por detrás con una mano, y, con la otra en su cintura, le obligué a girar; acto seguido, con unos leves empellones pélvicos, acompañados de unos cuantos lametazos en la oreja, conseguí que retrocediese hacia la mesa, donde se sentó casi a tientas; por mi parte, me acomodé encima de él. Eso era. Yo debía tener el control.

Era mi presa.

Hice descender mi mano en línea recta desde su ombligo.

Lo siento, Eli…

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Dennis Martin Ingram el Sáb Jul 14, 2012 10:46 am

Justo pensó que se le chafaba la diversión cuando la chica le separó de ella porque por su cabeza pasó la idea de que se había cansado y ya no quería seguir, pero al verla quitarse la minifalda sonrió, tontamente. Aprovechó el momento para quitarse las zapatillas deportivas y estar más cómodo (el pantalón se lo dejaría a la chica, ella se divertiría quitándolo, ¿no?). Consiguió quitarse incluso los calcetines, de alguna manera, pero por culpa de ellos Erika le pilló por sorpresa y comenzó a manejarle como si fuese un muñeco. No fueron, desde luego, acciones para nada molestas, incluso le encantó, hacía que parezca que él no era el único desesperado en aquella situación.

Aterrizó suavemente sobre el mueble aún atónito por aquellos estímulos que la chica envió a través de su oreja. En definitiva, estaba excitado y dentro de como mucho un par de minutos se volvería incontrolable y desearía con todas sus fuerzas acabar con ese jugueteo y comenzar con lo que realmente importaba, la meta de aquel acto. O también llamado "La Unión".

Erika se acomodó encima de él y comenzó a acariciarle del ombligo para abajo, haciéndole tensar aquella zona frenando la respiración. Se acercaba a una zona peligrosa, una zona que él no controlaba ni de lejos y donde la sensibilidad aumentaba con cada caricia, donde cada bailoteo suave se convertía en necesidad y precisaba reiterarse una y otra vez hasta caer agotados.

Decidió que era hora de comenzar a acercarse él también a las zonas sensibilizadas de Erika, por eso paseó su mano por las caderas de la chica, ascendiendo desde la rodilla hacía la prenda íntima de la chica, sin llegar a rozarla, para después pasar sus manos detrás de ella en ademán de abrazo y buscar el punto en el que se abrochaba el sujetador para ahora desabrocharlo y quitar la prenda molesta. Con suavidad comenzó a bajar los tirantes, trazando un camino desde donde habían estado hacia los hombros. Sin embargo no terminó de hacerlo, simplemente atrapó a la chica con sus manos y la acercó hacia si mismo, para poder acercar su boca a la piel desnuda de ella y retomar su labor de besarla, trazando un camino desde su cuello hasta donde comenzaban sus pechos, debía alcanzar el nivel, ¿no? Hacer que ella sintiese las mariposas revoloteando por su estómago, sacar un jadeo, posiblemente o simplemente conseguir que ella necesite clavar sus uñas en su espalda, aferrándose a él para sentirse protegida.

Separó una de las manos del abrazo, trazando otro camino diferente desde ahí hasta donde había dejado su boca, sonriendo con cierta malicia. Mordisqueó una vez más la zona antes de quitar la prenda por completo y poder así acariciar los protegidos, recorriendo poco a poco y con suma paciencia centímetros sensibles. Quería dejar en claro que habría ratos en los que él sería quien dominaba la situación, expectante de las reacciones de las chicas, esperando señales de que lo hacía bien, de que pronto ella pediría más, pero otro tipo de más.

Tenía que hacer "La Unión" más deseable, convencer a Erika de que ella no podría seguir sin ella.
avatar
Dennis Martin Ingram

Mensajes : 237
Fecha de inscripción : 30/06/2012
Edad : 22
Localización : so fuckin sexy

Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/NansyDK

Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Dom Jul 15, 2012 7:37 am

Ahogué un gemido impaciente; tanto jugueteo había despertado una bestia sin compasión, ese instinto animal que, pese a la supuesta evolución que había sufrido la especie humana, seguía permaneciendo latente en nuestro interior, ávido a salir a la superficie – en unos más que en otros – en reacción a algunos estímulos externos.

Estímulos que me estaban siendo proporcionados.

Erguí la espalda como si un calambre la hubiese recorrido, pero el “agente Ingram” no pareció darse cuenta, puesto que siguió enzarzado con su tarea; giré la cabeza lentamente, y justo detrás de mí encontré el rostro de Eli clavando en mí esos ojos, inundados con una mirada asesina y furibunda, inconcebible en el rostro de mi pequeño ángel caído, provocando un torrente de emociones nada positivas en mi desdichada alma: en primer lugar me sentí inexplicablemente sucia, ruin y rastrera, una traidora en toda regla; en segundo lugar sentí que los pedazos malamente dispersados de mi corazón se desintegraban en un torrente de polvo que cubrió mis pulmones; y así, entre penuria y penuria, una infinidad de achaques, la mayoría referidos a mi ritmo cardiaco y a la crisis de conciencia que me asolaba. Balbuceé, como un pez fuera del agua, sin saber cómo empezar, sin atropellarme, a decir las palabras de disculpa adecuadas. Ella, sin embargo, se me supo adelantar.

Pensaba que era especial para ti… – musitó, abandonando ya la rabia y convirtiéndola en sufrimiento. Fue una simple frase, pero sólo con eso mi mundo se hizo trizas al completo.

Intenté convencerme a mí misma de que era una ilusión, de que no podía ser real, pero parecía serlo tanto que sentí que si estiraba la mano podría tocarla. No me atrevería, por si resultaba no ser fruto de mi imaginación. Me aterraría demasiado que no lo fuera.

Pero no me podía echar atrás, por mucho que sintiese un puñal clavado en la espalda, con la sangre aún corriendo fresca y a Eli sujetándolo con dedos firmes de nudillos blancos por el ímpetu empleado en esa forma de hincarlo. Agaché la mirada y respiré entrecortadamente; intentaba tomar las riendas en mi mente, intentaba deshacerme de esa celestial visión que tanto me atormentaba; era un bien deseado, sí, pero un bien inalcanzable teniendo en cuenta la oscuridad de mi alma.

Abrí los ojos y me encontré con el muchachito mirándome fijamente, seguramente asombrado por mi falta de participación. Realmente, sólo en ese momento me di cuenta de que mi recién estrenada conciencia había aniquilado al completo al instinto animal, algo impensable.

Impensable… pero lógico.

Suspiré con desgana, después agité la cabeza para quitarle importancia y, a la vez, insté con la mano que siguiera. Estaba claro que no permitiría que un contratiempo basado en la conciencia – “conciencia”… que impensable… – arruinase mi reputación. Que jamás se dijese que Erika era una estrecha.

Sentí que había llegado el momento de avanzar, no se podría lograr nada si estábamos todo el día realizando acciones de esa guisa, ya había perdido todo el apetito y tendría que recuperarlo, así que acerqué las manos al borde de su pantaloncillo. Luché firmemente contra el martilleante sonido de la repetición de la dulce voz de Eli acusándome de traición, y, finalmente, conseguí zafarle del pantalón.

Esbocé una sonrisa maliciosa mientras miraba con descaro aquello que había permanecido oculto.

Qué interesante…


Última edición por Erika Schopenhauer el Lun Jul 16, 2012 8:31 am, editado 1 vez

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Dennis Martin Ingram el Dom Jul 15, 2012 9:58 am

Cuando la chica dejó de colaborar casi le da un paro cardíaco, pensando, de nuevo, que había decidido no seguir. La miró fijamente, buscándola de alguna manera. Estaba sorprendido, realmente sorprendido y no sabía cómo responder. Sonrió ampliamente cuando ella le hizo señas para proseguir, pero ahora no la veía con igual cara que antes. No sabía la razón, pero le parecía que se había perdido en sus pensamientos o algo así. En todo caso no atendió demasiado a esto y comenzó a acariciar a la chica de nuevo, para poder seguir y poder llegar al final.

Sonrió traviesamente ante la calificación de la chica cuando le quitó los pantalones y dejó desprotegido a su cerebro en estos actos. Y en algunos otros. Se levantó de la mesa y atrajo a la chica hacia sí mismo, actuando ya con fiereza y dejando la suavidad atrás. La quería ahora, tenía que hacerla suya, necesitaba sentir el cóctel de adrenalina y placer ahora y no podía esperar ni un segundo más.

Comenzó a besarla, de nuevo, mientras sus manos buscaron la última prenda que le separaba de su objetivo, esperando colaboración por parte de la chica. Cuando la alcanzó la cogió de ambos lados y bajó hasta donde pudo. Continuó unos segundos con el jugueteo antes de atrapar a Erika con las manos, girarla y recostarla sobre el billar, atendiendo a no hacerle daño.

Le faltaba poco estar del todo fuera de control, tan poco que incluso veía la pequeña raya que dividía ambos términos.

- ¿Estás preparada? - susurró en la oreja de la chica. La pregunta era más bien innecesaria, porque él no estaba dispuesto a frenar ahora.

Antes de esperar la respuesta simplemente tomó la iniciativa y se puso encima de la chica, procurando no pesarle apoyaba gran parte de su peso en las manos, las cuales tenía a ambos lados de Erika, mientras que ajustaba su cintura con la de ella, buscando fundirse en uno y culminar el acto. Entonces se acordó de que la chica había intentado dominarle antes y decidió, en el último instante, darle la oportunidad de controlar la situación según le daba la gana.

- Mejor te pones tu encima... No quisiera aplastarte - rodó los ojos y se acostó a su lado, esperando que ella subiese encima de él.

FdR: Post pésimo, lo siento mucho :S
avatar
Dennis Martin Ingram

Mensajes : 237
Fecha de inscripción : 30/06/2012
Edad : 22
Localización : so fuckin sexy

Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/NansyDK

Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Lun Jul 16, 2012 8:32 am

Todas mis dudas y titubeos se vieron arrancados de mí con fuerza; el muchachito, repentinamente, pasó de las caricias y dulzuras para dejarse dominar por la testosterona. Por la testosterona y por la entrepierna, mejor dicho. Como si me prohibiese pensar en cualquier cosa que no fuese aquella acción que estábamos iniciando, me acercó a su cuerpo, el cual estaba ya incandescente, y me manejó como a una muñeca de trapo.

Una vez que los dos estábamos indefensos, volvió a sujetarme, quizás le gustaba pensar que tenía el control sobre las chiquillas a las que violaba, pero no iba a ser el caso. Ya me disponía a protestar por la colocación de subordinada a la que me había obligado, cuando, repentinamente, pareció darse cuenta de la incoherencia que suponía tal humillación. Obviamente no podía ser inferior. Ni ahora ni nunca.

Rodó de costado, con lo que me otorgó libre albedrío para actuar. Sonreí burlonamente al observar cómo esperaba, impaciente, a que me acomodase encima de él… ella. Sin embargo, resueltamente, fui al lugar donde había quedado mi minifalda y examiné en uno de esos ridículamente pequeños bolsillos; en él, escondida con dificultad, había guardado mi cartera, en la que guardaba una de esas soluciones alternativas al aborto: La prevención.

Me acerqué a él, que se había sentado ya intranquilo, y lo agité delante de sus narices.

¿A pelo? A saber de cuantas criaturas eres padre ya. – comenté mordazmente.

Tras apoyar la mano en su pecho, le di un suave empujón para indicar que yo me encargaba de todo. No me fue para nada difícil ponerle aquel evita-embarazos, de hecho resultó más fácil que mojarse en medio de una piscina llena de agua, resultado de que el chaval estuviese ya… potente. Tomadas las precauciones necesarias, ya era el momento indicado para continuar. Clavé las rodillas a ambos laterales de su pelvis y me dejé caer suavemente. Mi primer pronto fue contener un gemido, y justo después comenzó el baile.

Frente a mí se materializó, de nuevo mi conciencia. Bajé el ritmo. Sus ojos se me volvieron a clavar, y me maldije por dejarme atormentar vulgarmente por una creación de mi mente. Me dolía en el alma, pero sabía que jamás llegaría a tanto con ella.

Ella sólo podría mirarme con desprecio.

Y más sabiendo mi condición.

Lo siento…

Cerré los ojos fuertemente y me forcé a apartar cualquier rastro de pensamiento sobre aquella dulce niña de mi alma, tras, por última vez, rememorar su precioso rostro angelical, esa sonrisa tan gratificante, tan reconfortante, tan… perfecta.

Llegó la simbiosis. Mis caderas ondulaban como si del suave zigzag de los movimientos de una serpiente se tratase, poco a poco iba aumentando el ritmo, la cadencia se volvía enfermiza, obsesa; era una culebra deslizándose, flexible y tentadora, sensual y exquisita. Era cazador que se había hecho con su presa.

Al igual que era la presa que había sido cazada.

Esta vez no ahogué mi gemido.

Perdóname, Eli…

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Dennis Martin Ingram el Lun Jul 16, 2012 9:40 am

- De momento fijo que de ninguna - respondió a la chica, pensando que si ella no se daba prisa iría a por ella antes de que dijese "Protección". Solía usar la gomita que impedía que sus renacuajos dejasen a la chica con la que se acostaba embarazada y así solía prevenir también ciertas enfermedades contagiosas, pero esta vez no estaba preparado porque sus gomitas se habían acabado y no había tenido la ocasión de comprar nuevas. Tampoco es que pensase que por una vez sus renacuajos tendrían la suerte de embarazar a Erika, ¿no?

Cuando ella comenzó a ponerle aquel protector se le erizó la piel del todo y por su espalda pasó un escalofrío. ¿Tan necesitado estaba que ésta simple acción le causaba estos efectos?

Esperó, impaciente, que la chica se acomodase y si ella consiguió ahogar el gemido él no pudo. Por su cabeza en este momento no pasaban más que cargas de placer, estímulos que hacían que su cuerpo actuase sin él poder impedirlo. ¿Sentiría la chica lo mismo? No podía permitirse distraerse, tampoco es que su mente le dejaba hacerlo. Ahora estaba débil, fácilmente manejable. Estaba fuera de este mundo, sumergido en un baño de sensaciones perfectas, sensaciones retorcidas que sacaban su instinto más salvaje y menos controlable, sensaciones que lo volvían loco y desde luego, adicto.

Sí, sí estaba necesitado. Había tenido "hambre" y ahora mismo Erika estaba satisfaciéndola.

Buscó a la chica con sus manos, para atraerla, para poder incluir en el acto besos, caricias feroces. Poder morder su piel, hacerla suya en toda regla. No le bastaba estar fundidos en uno, no le bastaba estar retorciéndose de placer, sino que ansiaba más, n e c e s i t a b a más. Quería sentir las uñas de la chica en su espalda, saber que le produce placer. Quería escuchar sus gemidos y exclamaciones, quería verla descontrolada, ganando flexibilidad y retorcerse como una serpiente. Quería hacer que aquel baile extraño comenzado por la chica quedase perfecto, memorable, tangible desde el futuro. No iba a dejarla con ganas y le daría la satisfacción una y otra vez.

Sería suyo como ella sería de él.
avatar
Dennis Martin Ingram

Mensajes : 237
Fecha de inscripción : 30/06/2012
Edad : 22
Localización : so fuckin sexy

Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/NansyDK

Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Lun Jul 16, 2012 11:09 pm

Otra vez me atrapó.

Me estrechó entre sus brazos con una fuerza seguramente desmedida; sus manos se deslizaban por mi piel nerviosamente, casi con ansia, y eso me hizo preguntarme si sería un adicto a la actividad sexual. Si era el caso no estaría mal tener un par de encuentros más.

Igual hasta conseguía olvidarme de la crisis de conciencia.

Regresó.

Tras abrir los ojos, alcé la vista.

Ahí estaba. Acusadora, pendiente de cada movimiento, con el gesto torcido en una mueca de asco y desagrado a partes iguales. Pese a todo no cesó el juego, simplemente la miré suplicante.

Déjame… lo siento, lo siento mucho, Eli,… ¡déjame, por favor!

Apreté los ojos con fuerza y dejé de mirarla, comencé movimientos bruscos y salvajes, sentí cómo el frenesí me inundaba; en consecuencia, comenzó un debate encarnizado entre las dos voces más terribles que podría imaginar: las dos partes discordes de mi propia mente.

¡Es el momento de acabar con tantos tabúes y sufrimientos estúpidos, no puedes permitir que tu mundo se centre en las opiniones, miradas y pensamientos de aquella angelical niña, por maravillosa que sea…!

Pero es tan, tan maravillosa…

¡Ella no es la que ves, es una simple visión!

Pero se parece tanto…

¡No seas ingenua, ella no te quiere!

Se me paró el corazón, a consecuencia de la visión deslumbrante de la terriblemente dolorosa realidad; una lágrima, aventurera y solitaria, se abrió paso por mi maltrecho lagrimal y humedeció mi ojo. Sin darme cuenta había llegado al momento culminante, los movimientos reiterados se habían convertido en feroces, la piel le ardía, sus dedos se hincaban en mi piel, y mis uñas se clavaban en sus hombros con total tensión, mientras mi frente se recostaba en su pecho.

Abrí los ojos.

Levanté la cabeza.

Pero no pasa nada por seguir soñando.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Dennis Martin Ingram el Mar Jul 17, 2012 9:34 am

Se sentía como un niño pequeño en medio de un mundo repleto de dulces. No, esto era poco, además de que compararlo así sería confundir emociones. El niño se sentiría feliz mientras que él ansiaba más, aún a pesar de no poder soportar más placer en su cuerpo. ¿Pero qué podía hacer contra el instinto? ¿Contra la naturaleza? Su cuerpo podía decir que ya es suficiente, que no puede aguantar más, pero su mente decía que "cuanto más mejor" y en la pelea entre ambas partes ganaba la mente.

No podía no dejar escapar gemidos, intentar apresar la chica hacía si mismo y no le agradaba, sino lo siguiente, que ella también respondiese así a los estímulos. Sentirla agarrada a él, a sus hombros, mientras continuaba con aquel baile (oh, ¡qué baile!) le producía más placer aún. No podía reflexionar en que el que después apenas sentiría sus hombros porque la chica tenía sus uñas tan clavadas en ellos que no parecía poder sacarlos después. Sus únicos pensamientos se dirigían a que no quería frenar, y no le gustaban estos pensamientos que decían que esto acabaría, porque quería quedar así para siempre, tan repleto de... todo esto. Pero estaba exhausto, apenas podía respirar y al parecer también le había pasado a Erika, quien fue disminuyendo el ritmo, dejándose caer sobre su cuerpo.

Su respiración entrecortada estaba siendo tranquilizada de alguna manera por la presencia de la chica recostada sobre su pecho. Le reconfortaba. Hacía mucho que no se había sentido tan bien. Normalmente las chicas con las que lo hacía eran poco expertas y era él quien retomaba todo el acto, quien dominaba y quien las llevaba al cielo de placer y con Erika eso no era así, desde luego. Ella parecía experta, le dejaba con ganas de repetirlo algún día (lo que le recordó que después tendría que preguntarle por su número de teléfono o por la dirección de su casa, así podrían hablar). También está el hecho de que hacía muchísimo tiempo que no lo hacía sin estar borracho y eso parecía haberle estimulado más.

- Eres... increíble - reconoció jadeando. Normalmente habría picado a la chica con la que estaba pero no era el caso y debía ser sincero, era lo mejor para él. Además de que había que admitir que esto había sido una relación en toda regla, al menos para él, quien creía haber dado tanto como la chica le había dado a él. Bueno, podía no haber dado exactamente tanto, ella podía haberle superado, pero ahora apenas podía llegar a recoger sus dispersos pensamientos, llegar a ordenarlos era una tarea más difícil aún. - La cama es más cómoda... ¿Quieres probar? - sonrió, travieso, una vez que ya podía respirar más o menos a ritmo normal. De alguna manera con aquella pregunta la incitaba a volver a repetir el acto y a la vez simplemente descansar. A él le parecerían apropiadas ambas opciones, aunque desde luego la primera le excitaba más que la segunda. Por cansado que estuviese podría repetir y repetir una y otra vez aquello, le gustaba la tormenta que dejaba en él todo esto.
avatar
Dennis Martin Ingram

Mensajes : 237
Fecha de inscripción : 30/06/2012
Edad : 22
Localización : so fuckin sexy

Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/NansyDK

Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Miér Jul 18, 2012 7:56 am

Y, al fin, me permití yacer tranquilamente.

Había estado abrumada por los pensamientos acerca de mi angelito, pero tras mi última intervención había conseguido acallar todas las opiniones de las voces… o al menos en parte. El clamor de los alaridos que solían propinar se reducía ahora a murmullos dispersos que juzgaban críticamente, pero que ya no me importaban. Era terrible haber tenido que llegar a estos extremos para darme cuenta de lo que sentía por ella.

La quería.

Aunque ella distase de hacerlo.

Me concedí el don de la duda; tenía curiosidad por saber cómo me llamaría en sus pensamientos, si había conseguido darme el título de “amiga”, era una simple “don nadie” o llegaba a ser una “conocida”. Si al menos no lograba conquistar su cariño, quería llegar a la primera opción. Me haría mucho bien.

Estaba recostada sobre la joven y exaltada fiera, ya amansada tras un poco de “jarabe de la tiíta Erika”, y, con los ojos perdidos en el horizonte de mis pensamientos, sonreía tontamente al evocar el feliz rostro de mi amada. Qué poético…

… y qué estúpido.

Eres… increíble – jadeó la agotada bestia parda.

No pude evitar soltar una risilla entre dientes, dejando escapar un “lo sé” en un suspiro. No sabía lo “increíble” que era. Alucinante, si me apuraba… Fantaseé con recibir un cumplido de aquel calibre de boca de Eli en algún momento, y sólo el pensarlo hizo que se me subieran los colores.

Los minutos se me evaporaron pensando en ella, extasiada, lo que me hacía parecer un oso de peluche pegado al cuerpo del jovencillo con exceso de hormonas. Mejor, así pensaría que era por él… Aunque no lo fuera.

La cama es más cómoda... ¿Quieres probar?

Solté una risotada. Conseguí alzar la vista hacia él sin variar mucho mi posición. Mi mano descendió por su torso, hasta quedar peligrosamente cerca de su pelvis.

¿Crees que podrás aguantar, campeón? – pregunté juguetonamente.

Haciendo un esfuerzo sobrenatural, me levanté, aún con las comisuras levemente izadas por la continua memoria de mi dulce niña, y, sin hacer un amago por tomar la ropa, le hice un gesto con la cabeza que indicaba que me siguiera, y me encaminé a su lecho.

Era definitivo: hoy iba a olvidarme de todo.

Ya vendrían las penas más tarde.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Dennis Martin Ingram el Jue Jul 19, 2012 11:24 pm

Si alguien le hubiese dicho que conocería a una chica en el parque y que un poco después ya estarían en su casa y harían no una, sino dos veces aquello jamás lo habría creído. Lo cierto es que no se lo había esperado, estaba demasiado tranquilo todo como para que esto sucediese. Pero, en fin, aquí estaba ahora, después de haber desafiado a la chica repetir, y por lo visto, ella estaba de acuerdo. O al menos esto parecía, ya que se había levantado y le había hecho señas para que la siguiese.

Sonrió, satisfecho, aunque sinceramente ahora preferiría, antes de repetir, tomarse una ducha para limpiarse de ciertas sustancias. Pero no iba a hacer tonterías y conseguir que la chica se echase atrás, así que simplemente sería guarro por una vez esperando que fuese la última... O podría mejor sugerir otra cosa y lugar, mejores que la cama.

- ¿O preferirás algo más... limpio... como la ducha? Sinceramente creo que es mucho mejor porque yo, por ejemplo, tengo las glándulas sudoríparas demasiado desarrolladas en ocasiones así y suelo sudar un poco demasiado - se encogió de hombros, con sonrisa traviesa en la cara. Sí, esta era su definición de lugar mejor. Nadie se contagiaría de las bacterias del otro y además, aunque le faltó echarle imaginación al asunto, el agua caliente excitaba más, según había leído.

Mientras hablaba alcanzó a la chica, con paso aparentemente no tan decidido simplemente porque sus piernas, por muy decidido que estuviese ahora, no le sostenían tan bien como antes, cuando estaba dando el paseo, tranquilamente. Digamos que ciertos nervios respondían a impulsos pasados recién ahora, habiéndose acostumbrado a los estímulos fuertes e insostenibles que los habían desbordado hace tan poco tiempo. ¿O realmente lo que les costaba era acostumbrarse a ellos y por eso reaccionaban así en estos instantes?

- Supongo que tu preferirás hacerlo con alguien limpio, ¿verdad? - rió, encogiéndose de hombros. A nadie le gustaba besar alguien que sudaba más que un cerdo... aunque este término fuese incorrecto, porque realmente los cerdos no sudaban nunca. Dennis ahora pensaba por el bien de la chica, desde luego.
avatar
Dennis Martin Ingram

Mensajes : 237
Fecha de inscripción : 30/06/2012
Edad : 22
Localización : so fuckin sexy

Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/NansyDK

Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Vie Jul 20, 2012 8:07 pm

¿Cambio de planes? Ya me estaba empezando a poner nerviosa; la memoria continua de Eli no paraba de acecharme en cualquier esquina y aquel niño no podía dejarse de chorradas. Definitivamente, me estaba poniendo de los nervios.

Veeeeeeeeeeeeeenga, ¡que me estoy impacientando hasta yo! ¡Dale caña de una vez! – instó la Hippie con un deje de desesperación en la voz.

¡NO! Por lo más sagrado, ¡NO LO HAGAS! No caigas en la tentación… ¡Ave María Purísima! – fue la respuesta de una escandalizada Abstinencia.

El resto de voces, por su parte, se pusieron a comentar, a voz en grito, lo que era mejor o peor para mí y qué estaba fallando. Otras que no sabían de qué iba el tema, se ponían a debatir recetas de cocina, lo que hizo estallar a la Insaciable con sus gritos de “¡Cómetelo, cómetelo todo!”. En una situación como esa, era un comentario la mar de hilarante.

El muchachito, por otro lado tampoco paraba de hablar.

Silencio – gruñí para mis adentros – ¡Callad, todos!

Ésta ya iba a la desesperada. Un desatado impulso por lograr un silencio – deseablemente – absoluto me llevó a callarle, utilizando para ello los labios. No fue muy difícil, puesto que le impedí cualquier evasiva… Claro que a cualquier hombre le habría resultado difícil escabullirse de una tentativa de esas características.

Bendita testosterona…

Como quieras, pero date prisa – ronroneé.

Y realmente, necesitaba que se diera un poco de caña a la hora de decidir. Simplemente, porque una Eli enfadada me volvía a mirar por encima del hombro de aquel hombrecillo que atraía hacia mí con brío.

¿No has tenido ya suficiente? ¿Piensas parar algún día, pelirroja? – escupió con rabia. El desprecio de su voz era más puñal que sus palabras, puesto que me hería hondamente. Pero eso no debía importarme. Hoy tenía que olvidarme de ella. Tenía que…

¡Eso venía diciendo yo desde el primer momento! Pero, claro, ¡nunca haces caso, tonta, inconsciente!

¡Mentira! ¡Lo que pasa es que eres una extremista y una amargada! ¡Quieres arruinarme la vida!

¿Qué vida, idiota, si pierdes el tiempo pensando en una niñata de quince años?

¡Pues esa es la vida que yo he elegido!

Recosté la cabeza en su cuello para ocultar un gesto de dolor; las batallas mentales me estaban dando jaqueca. Mientras tanto, con movimientos casi circulares, llegamos al baño, aún pegados, piel con piel. Necesitaba ese calor, ese contacto humano. La falta de cariño que ansiaba recibir por parte de mi angelillo debía ser compensada, debía-…

Mis manos recorrieron su cuerpo en una suave – pero ansiosa – caricia.

Vamos, ya estoy lista…

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Dennis Martin Ingram el Vie Jul 20, 2012 9:28 pm

- ¿Estás lista? - preguntó para cerciorarse de que la chica de verdad lo estuviese, aunque fuese una pregunta tonta porque, vamos, ya lo habían hecho hace unos minutos, no podía estar y no estar lista, ¿verdad? ¿O sí que podía? Dennis en todo caso no se entretuvo en eso, simplemente esperó a la afirmación de la chica para retomar de nuevo aquel juego de continuas caricias y besos, de gestos que les predisponían, por así decirlo, para la parte final a la que ansiaban llegar.

Buscó la boca de Erika al recibir la señal de que sí que estaba preparada, mientras mantenía su mano izquierda en su cintura, atrayéndola más hacia él. Sintiendo el roce de sus cuerpos y el calor que le producía el de la chica. Tanteó mientras con la derecha el interruptor del agua, el cual comenzó a llover sobre ellos suavemente, cubriendo las zonas a las que llegaba de las figuras de ambos, formando pequeñas cascadas y simples arroyos, sin llegar a la ferocidad de los torrentes. Creando caminos nuevos sobre las pieles de ambos, ayudando a la tarea de incitarse mutuamente que habían aceptado sin darse cuenta.

La bestia salvaje llevó su garra a la espalda de su presa, creando por su cuenta nuevos arroyos justo ahí, sobre la piel que recubría su médula espinal, comenzando en lo alto y terminando al final abajo. Mientras con su otra zarpa liberaba el cuello del pelo para comenzar a depositar ahí suaves mordidas que seguían el trazado de aquel músculo llamado trapecio, pretendiendo llegar al hombro de la chica para cambiar de dirección y lugar.

Cuando terminó de dibujar sobre la chica caminos extraños la apresó contra la pared, donde se apoyó con la mano, justo al lado de la cabeza de su joven acompañante (aunque en términos correctos ella era mayor). Estaba dispuesto a ser él quien dominaba la situación, sólo por ésta vez. Sería el animal carnívoro, aquel que todos temen, mientras que Erika se convertiría en su presa, el inocente animal herbívoro que se había encontrado en el lugar y el tiempo incorrectos. Sería el macho. O eso es al menos lo que pretendía, la chica podía tener otros planes.

Se apegó a ella, cual cazador feroz sobre su presa, acarició su cara con la nariz y después comenzó de nuevo a besarla. Quería cubrir todas las partes posibles. Todo lugar descubierto, todo trozo de tejido al que podía llegar. Cubrirla con sus caricias para luego dejarse en sus manos mientras ella lo hacía en las suyas. Sólo entonces permitiría que se equilibre el estatus de ambos, sólo entonces pensaba dejar de ser aquella bestia carnívora y convertirse en un simple ser omnívoro, feroz, sí, pero equilibrado y para nada machista, porque era aquel momento, pensaba, en el que ambos debían disfrutar por igual, entregarse por completo al otro para sentir la atroz tormenta.


Última edición por Dennis Martin Ingram el Sáb Jul 21, 2012 6:50 am, editado 1 vez
avatar
Dennis Martin Ingram

Mensajes : 237
Fecha de inscripción : 30/06/2012
Edad : 22
Localización : so fuckin sexy

Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/NansyDK

Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 21, 2012 1:40 am

Un escalofrío enormemente agradable recorrió mi espalda al sentir el tacto del agua.

Agua. – Señaló una voz con un chasquido de lengua – No me gusta el agua. El agua… moja

¡Qué brillante! ¿Lo has adivinado tú o te han ayudado? – replicó la irascible Guerra.

¿No te gusta el agua? ¿Qué eres, un cerdo? – contestó otra con un deje de asco en la voz.

Agradecí profundamente que, en aquel momento, él intentase volverse dominante. Me atrapó entre sus brazos, clavó sus dedos en mi piel y la recorrió con una total desenvoltura; en parte, consiguió quitarme las charlas de mis estúpidas acompañantes de la cabeza, aunque fue bastante más efectiva la imposición a la que quería someterme. Las voces se arremolinaron en respuesta, todas intranquilas y encolerizadas.

Ninguna disfrutaba el ser subyugada.

A mí menos.

Con un gruñido sordo, me rebelé a tal humillación. Como si la rabia se apoderase de mí, me removí, me deshice de sus labios; encerré su cuello entre mis brazos y comencé a morderle levemente la oreja. Yo era la que lideraba. No podía dejarme avasallar, ¡no era inferior!

¡Eres inferior! ¡TODOS sois inferiores! ¡Yo soy la más grande, soy MAGNIFICA, INIGUALABLE! – Interrumpió Modestia.

Era lo último que me hacía falta.

Con un fuerte impulso, me aupé sobre él y cerré mis piernas alrededor de su cuerpo. Estaba frenética. No lo soportaba.

No era menos que él.

No era menos que nadie.

¿A qué estás esperando? – gruñí.

En ese momento era una bestia. Ya no pensaba, me era imposible siquiera intentarlo…

Sólo quería tener el control.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Dennis Martin Ingram el Sáb Jul 21, 2012 11:26 am

Se sorprendió, no podía negarlo, cuando la chica gruñó y tomó las riendas de la situación, quitándole del puesto dominante y desplazándolo a ser subordinado suyo. Si fuese otro el caso y no estuviesen en medio de un océano atormentado por las hormonas y las ganas discutiría con ella, pero como no lo era, simplemente le siguió la corriente, comportándose como el buen chico que era. Sólo le faltaba ladrar de vez en cuando. Y obedecer un par de ordenes.

Ahogó un gemido cuando ella le mordió la oreja, esto, justamente esto, le excitaba más incluso que palpar las curvas de la chica. Y obviamente lo disfrutaba más. Por eso se decepcionó en un principio cuando Erika dejó de hacerlo, pero esta decepción duró justo el instante en el que ella tardaba en trepar sobre él y le ordenaba con un gruñido darse prisa. ¿Era él o la chica estaba más necesitada en aquel instante que él mismo? ¿Era su imaginación o de verdad su paciencia masculina del asunto había soportado más tiempo que la suya, femenina, que se supone es mucho más persistente? No, para nada. La chica había desaparecido dejando atrás a una bestia atroz, hambrienta y sedienta que sabía lo que quería y tenía más claro aún cuándo.

Una sonrisa extremadamente traviesa y más aún torcida apareció sobre sus labios. Cogió a Erika igual que había hecho hace poco, ayudándola a sostenerse sobre él, y buscó la manera de acomodarla para que pudiesen fundirse de nuevo en uno y sumergirse en aquel baño sensacional que les proporcionaba las mayores delicias que jamás podrían existir. La fuente de lo deleitable. Algo sin fin que va más allá de las multiplicaciones, incluso potencias, del infinito, que proporcionaba a cada instante mayor gozo a quien lo tenía a su alcance.

Reiteró sus acciones, apoyando a la chica en la pared para poder pasar por la seguridad y llegar al objetivo, como si fuese personaje de una película de acción cuya finalidad era conseguir robar la mayor riqueza del mundo consiguiendo con ese acto adueñarse del mismo. Siguió el plan del atraco, encontrar la entrada, burlar la seguridad esquivando obstáculos como la localización de la antes mencionada que le impedía dirigirse directo al grano. Su objetivo, invadirla por completo. Era la primera vez, tal vez, en la que en un atraco ambas partes ganan. Además ganan muchísimo.

Al progresar hacia dentro, ésta vez decidiendo él cuándo y cómo, por poco le arrasa una ola con el aspecto de un huracán, obligándole demostrar debilidad, complacencia, obligándole ser un simple pecador que disfrutaba demasiado haciendo sufrir a la parte de su alma que seguía creyente y que rezaría cuando necesitase ayuda, quedándose callada el resto del tiempo.

Agarró a la chica con más fuerzas, sentía que sus músculos le dejarían atrás y que se caerían al suelo mojado por el agua que seguía precipitándose sobre ellos.
avatar
Dennis Martin Ingram

Mensajes : 237
Fecha de inscripción : 30/06/2012
Edad : 22
Localización : so fuckin sexy

Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/NansyDK

Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Dom Jul 22, 2012 3:20 am

Era indignante, simplemente indignante. Allí, atrapada contra la pared, encerrada entre el muro y su cuerpo y sin posibilidad alguna de liberarme de esa situación tan poco favorable, me sentía como un ratoncillo de laboratorio al que han encerrado en la jaula hasta que, finalmente, muere encerrado entre barrotes como un simple pedazo de carne sin importancia, una pérdida completamente ignorable, un “daño colateral”. Había aprendido a demostrar que no era inferior a nadie, que nunca me doblegaría, y no iba a dejar de hacerlo ahora.

No si podía impedirlo.

Empleé la fuerza de una de sus arremetidas contra mí para darle la vuelta a la situación, como si esto fuese un debate de retórica y yo una sabia que contradice a un necio. Lo hice de la siguiente manera: cuando él estaba en el momento en que más se acercaba a la pared donde yo estaba presa, deslicé una de las piernas que se aferraban a su cuerpo hacia abajo; con esto, logré desestabilizarle, iba a perder el equilibrio, pero justo en ese momento, apoyé el pie en el suelo como si este fuese un firme resorte, sobre el cual giró. Así pues, quedó recostado sobre la pared, mientras que yo, aún encima de él – al menos en parte – tomaba posesión del cargo de celadora.

Otra vez, él era mi presa.

Ya era hora. – comentó Modestia, al parecer, rebajando el orgullo natural de su voz para parecer incluso aprobadora – No deberías dejar que te tratase así. Te hace inferior. Yo no te dejaría hacerme eso.

Ya, claro. – respondí para mis adentros – Como si quisiese hacer esto contigo…

Qué bueno era que las voces no escuchasen – o al menos no respondiesen – a mis pensamientos. Me había librado de más de un dolor de cabeza por ello… No obstante, a veces parecían predecir bastante bien lo que pensaba, lo cual resultaba la mar de sospechoso… Jamás comprendería por qué conseguían meterse en mi mente. Debían tener eso que la “gente normal” llamaba “empatía”.

Repentinamente, la cadencia de mis latidos sufrió una explosión. Un derroche de epinefrina corrió por mis venas e hizo que estas sufriesen unos bombeos descomunalmente dinámicos del rojizo líquido; abrí los ojos y, frente a mí, vi el rostro de Eli. Se me aceleró aún más el pulso. Parpadeé un par de veces, y ahí seguía.

Dennis había desaparecido.

Ella estaba en su lugar.

Me olvidé completamente de lo que estaba pasando, del lugar en el que estaba; las convulsiones de nuestros cuerpos se volvían frenéticas, pero yo no conseguía percatarme de ello. Tan sólo podía mirar su rostro, tan cerca, tan…

Mis ojos resplandecían. ¿Sería correcto si probaba a-…? Me acerqué un milímetro. Ella me miraba, sonriente, dulce, magnífica. Seguí embelesada, observando cada detalle de su impoluta piel.

Alcé la mano.

Acaricié su rostro.

Me sonrió.

En un impulso de mi desbocado corazón, conseguí acercarme lo suficiente a su piel como para, con mis labios, buscar los suyos. Entonces, el mundo volvió a desaparecer ante tal gloriosa experiencia.

El contacto fue efímero, pero la intensidad del sentimiento pudo haber movido una montaña.

Eli.

Mi Eli.

Me volvió a sonreír.

Al instante supe que había alcanzado la gloria.

O igual era mi perdición.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Dennis Martin Ingram el Lun Jul 23, 2012 10:41 am

La chica parecía ser alguien indomable y feroz que tenía la manía de controlar la situación sin ninguna posibilidad de dejar a la persona con la que estaba ayudar, al menos un poco. Si ella decidía eso, pues, bueno, Dennis no iba a frenarla. Total, ¿qué más le daba? Igual le parecía como más... placentero. Se despreocupaba por completo del asunto y se dejaba llevar. Era lo más fácil y al parecer en este caso lo más razonable. No debíamos olvidar que a veces es necesario guiarse por la cabeza y no sólo por... otras cosas que suelen estar debajo de la cintura.

De repente algo sucedió en Erika que sobresaltó al chico en el primer instante, ¡ella se volvió tierna! Su cara lo reflejaba (aunque él apenas la había mirado desde el momento en el que se habían metido en la ducha) y aquel dulce gesto de acariciarle la cara. ¿Estaba bien la chica? No parecía la misma fiera de hace unos segundos, desde luego. Dennis le devolvió una sonrisa mientras luchaba por ahogar sus jadeos. Tener menos de dos pulmones plenos desde luego parecía ser malo en estas ocasiones, por mucho que luchase contra ello siempre le pasaba lo mismo, terminaba sin aire, mientras que su corazón se volvía cada vez más frenético y exigía más de éste gas imprescindible para la vida.

Y ella le buscó los labios, depositando sobre ellos un beso que desde luego parecía uno de los más... de los más... digamos de los que más sentimiento habían tenido hasta el momento, dejándole como colocado, y eso que él tenía una política muy estricta acerca de los efectos adversos de ciertos narcóticos. Aunque había que reconocer que Erika tal vez debía ser excluida de ella. Sí, todas las cosas tenían su excepción.

Le sonrió.

Ellos seguían juntos, formando un sólo cuerpo. Y Dennis no podía negar que su cuerpo estaba experimentando sensaciones demasiado efímeras que hacían que sus articulaciones flojeasen o que de vez en cuando pasase un escalofrío por su espalda. Desde luego sabía que las había sentido antes, pero jamás recordaba haberlo hecho con tanta fuerza. Normalmente no se ponía tan débil, simplemente se mantenía fuerte como si nada, haciendo que las chicas no pudiesen andar durante al menos una semana después por culpa de los temblores en las piernas. Pero desde luego esta chica parecía ser muy diferente al resto. Tanto que comenzaba a gustarle, a pesar de no conocerla apenas.

Sacudió sus pensamientos (y también la cabeza levemente), no podía sentir deseos hacia alguien sólo basándose en la calidad del polvo que echaban. ¿O sí podía? Realmente en ningún lugar estaba expresado. Pero él no quería hacerlo, le parecía ridículo. No, la verdad es que le gustaba.

"Te gusta" - susurró un mini Dennis desde uno de los hombros, rojo por completo y al parecer desnudo, al igual que el original. "No, no te gusta, es por el pecado, ¡te excita!" - replicó otro, completamente blanco y con alas. El chico los ignoró, pensando que había sido los más espeluznante que había visto. ¿Cómo demonios habían aparecido ahí? ¿Por qué? Cerró los ojos mientras buscaba la boca de Erika. Tenía que distraerse. Y a lo mejor dejar el alcohol, producía efectos adversos que al parecer no afectaban tan sólo su hígado y otros órganos de menor importancia.

FdR: ¡ES CONTAGIOSO! XDD
avatar
Dennis Martin Ingram

Mensajes : 237
Fecha de inscripción : 30/06/2012
Edad : 22
Localización : so fuckin sexy

Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/NansyDK

Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Mar Jul 24, 2012 8:50 am

Un gemido ahogado me hizo cerrar los ojos. Otra vez caí en la cuenta de que aquel éxtasis no era fruto de mi imaginación. Ni de Eli. Ella, más bien, era la que me estaba causando lo contrario continuamente.

Hubo un revuelo de voces.

¡Claro! ¡Ella es la culpable de todo! – clamó una exaltada.

¡Por su culpa no puedes vivir tranquila! – certificó otra.

¡Ella nos hace daño! ¡A ti y a todas nosotras! – argumentó una más con voz anhelante e histérica.

Se agitaron y distorsionaron en un lamento, como si por un momento llegase una luz abrasadora que las obligase a retroceder. Era la explicación de cómo era Eli para ellas.

Una luz abrasadora.

La luz que iluminaba mis días…

¡Idiota! ¡Pero cómo puedes pensar eso!

¡¿Y tú cómo puedes no pensarlo?!

¡Estás loca! ¡Esto no va a ninguna parte!

“Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevare el blanco día…”

No. Oh, no. Ni se te ocurra. Sabes que no puedes hacer eso. No hagas eso… por tu bien. Lo digo en serio.

“… y perder el respeto a ley severa…”

¡Cállate! ¡Te digo que te calles! ¡No tienes derecho a hacer eso! ¡No puedes hacerlo! ¡Cierra la boca, ciérrala ya!

“… Serán ceniza, mas tendrá sentido…”

No…

“… Polvo serán, mas polvo enamorado…”

¡UN BUEN POLVO ES LO QUE ESTÁS ECHANDO! – salí de mi ensimismamiento por el sobresalto de la voz indómita del Hippie descocado de mis penurias. Perfecto. ¿Ahora oía mis pensamientos?

Un último achaque de lujuria desmedida dio fin a las fuerzas de mi acompañante. Bajé la vista y, sin saber por qué, me dejó atónita descubrir aquella muestra de virilidad masculina. Alcé la vista, aún un poco descolocada, y me encontré al jovencito sonriente, jadeando pero feliz como un niño al que le acaban de regalar ese juguete que tanto ansiaba. Eli no estaba. Se había esfumado de nuevo.

Sin saber porqué, me asedió la rabia.

Otra vez la echaba de menos. Quería que ella estuviese allí, aunque simplemente nos dedicásemos a contemplarnos los rostros. Eso me haría feliz. Eternamente feliz.

En un acto reflejo, sujeté por la cintura a aquel muchacho que abogaba por desplomarse.

Reí socarronamente.

¿Agotado, agente Ingram?

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Dennis Martin Ingram el Mar Jul 24, 2012 10:51 pm

Y todo acabó, tan rápido como había comenzado. A él no le importaba este hecho porque sabía que todo lo bueno se acababa rápido y todo lo malo transcurría a lo largo de los siglos donde incluso la deriva continental parecía ir más rápida. Y tal vez ella iba más rápida. A veces sin embargo había gente que lograba sobrevivir y bien a los cambios espacio-temporales, tanto que hasta parecían demasiado satisfechos. Claro que no eran como los simples mortales, quienes aborrecían todo esto.

En fin, regresemos con Dennis. Éste ser tan común que ahora mismo apenas podía tomar aire y cuyo pelo si no estuviese mojado se vería como rubio, no claro, pero sí bastante, como para notar cierto cambio. Ahora mismo no le importaba, sinceramente, e ignoraba los dotes de observación de la chica, quien le parecía cada vez más una persona sumamente curiosa.

- Uh... agotado no... Sin aire... en los... pulmones - respondió, jadeante. Agradeció internamente que ella le sujetaba o si no, estaría tentado de dejarse caer al suelo. A la chica no se lo diría, pero sí, la adrenalina no duraba eternamente en el cuerpo, alguna vez se acababa, y entonces el cansancio se apoderaba de él. Ahora mismo había pasado lo mismo. Él se había quedado sin pilas y la única energía que le quedaba estaba dirigida a estar simplemente feliz.

- En todo caso... ¿te gustaría descansar? - preguntó, esbozando una sonrisa. Sus hábitos podían llegar a ser malos, pero tomaba ejemplo no tan sólo de personas reales, sino que también de su gran maestro, Barney Stinson, aquel personaje extraño de la serie "Cómo conocí a vuestra madre". Tomaba ideas de él, incluso siempre salía, por la noche, con traje. No llevaba corbata porque no le gustaba como le quedaba, simplemente no le convencía del todo su aspecto con una, le hacía verse bajo, aunque aumentase su altura quince centímetros. Entonces sucedía que el traje le quedaba corto y le daba pereza buscar uno de tamaño más grande. Así que simplemente se la quitaba y salía sin ella, con los primeros dos botones desabrochados. El caso es que, al hacer este acto exclusivamente por las noches, el hábito de dormir después se había acomodado demasiado en su rutina y ahora mismo no podía combatirlo.
avatar
Dennis Martin Ingram

Mensajes : 237
Fecha de inscripción : 30/06/2012
Edad : 22
Localización : so fuckin sexy

Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/NansyDK

Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Miér Jul 25, 2012 10:19 pm

No necesitaba dar una respuesta afirmativa. Me limité a coger la toalla con la mano libre y echársela por encima; después, chorreando ambos, empecé a tirar de él, a obligarle, casi, a venir conmigo, sin soltarle en ningún momento la cintura. Le pasé levemente la toalla por el torso y la espalda, con delicadeza, pero rápidamente; simplemente quería quitar lo más descarado. Me llamó la atención que no opusiera resistencia.

¿Quieres que lo siga haciendo por ti o ya eres lo suficientemente mayorcito? – pregunté sarcásticamente. Le despojé de la toalla, pues ya me empezaba a incomodar cómo se secaban las gotas de agua sobre mi piel, y llevé a cabo esa ardua tarea de retirar el agua con una toalla.

Era un infierno de hielo, de verdad.

Cada vez que pasaba la tela supuestamente absorbente, sentía todavía más húmeda mi epidermis, con lo que, al final, desistí y le lancé la toalla la cabeza. Sí, eso era suficiente.

Me tomé la libertad de tenderme en la cama.

¿Quién habría dicho que acostarse con un chiquillo de por la calle podría ser tan… producente? Había tenido dos momentos de distensión – física, no mental, pero al menos era algo – y encima había descubierto que ese chico era una mina.

Una mina sin explotar, forrada de oro y sin propietario.

¡Pero ves como eres tonta! – ladró una voz, muy enfadada – ¡Si tuvieras el más mínimo sentido común, te lo estarías ganando!

¿Y qué crees que está haciendo? ¿No has visto *eso*? – contestó el Hippie, mucho más relajado ya, tanto que parecía drogado. Me alegró comprobar que estaba de mi lado… por muy carnal que fuese.

¿Y qué? – comentó Modestia – ¡Es inferior! ¡Todos sois inferiores!

Tú lo que eres es idiota – replicó Guerra – , rectifico, *magníficamente idiota*

Y así, comenzó otra tonta discusión que, viendo el cariz que tomó más tarde, hubiese deseado que siguiese por esos lares…

Estáis omitiendo lo más importante… – interrumpió una de las Muchas con tintes reveladores – ¡Ella nos quiere hacer desaparecer con la niña-luz!

Fue entonces cuando estalló la parte “más divertida de todo”. Hundí la cabeza en la blanda cama, hasta que me di cuenta de que el jovencito estaba tumbado a mi lado, expectante en parte… incluso habría jurado que preocupado por lo que me pasaba.

Me tomé otra libertad.

Pasé el brazo por su cintura en su punto más bajo y arrimé mi cuerpo al suyo. La derrota mental me llevó a apoyar la cabeza en su pecho, ocultando así mis sombríos ojos de los – ahora tan brillantes – suyos.

Parece mentira lo que estás causando por una estúpida niña…

Lo que sí que parece mentira es que todas no paréis de decirme lo mismo…

¡Es porque todavía no te has dado cuenta!

¡Sois vosotras las que no os dais cuenta!

¿¡De qué!?

¡De que la quiero!

La otra parte de mi mente titubeó, hasta que finalmente le quitó importancia con un “Bah, idiota…”. Sí, yo misma había desarmado a mi propio yo, pero eso, además de “no excesivamente inusitado”, era comprensible. Eli había supuesto un gran cambio en todo lo que yo “era” y había sido. Ella me había hecho vislumbrar la verdad: que había un “antes” y un “después”.

Y ella era el punto de inflexión.

Ella lo eliminaba todo. Eliminaba los males; ya fueran los que su ausencia me causaba o los que siempre me habían acompañado. Cuando estaba junto a mí, las voces desaparecían… no era algo palpable, más bien era como si, de repente, nunca hubiesen existido; eliminaba en mí la noción del tiempo, la del dolor, la de la competición… todas esas estúpidas – las llamaba de esa guisa cuando era “dueña de mi mente”, cuando ella me daba ese poder – ideas sobre la “inferioridad” se evaporaban, sólo quedaba la alegría, el regocijo, esa sensación que ella me daba…

Esa inocencia…

Me daba tanto… y pedía tan poco…

Me obligué a dejar esa corriente de pensamiento – inútilmente –, puesto que tan solo me hacía desear aún más devolverle todo ese cariño que me aportaba. ¿Llegaría algún día a…?

Sin darme cuenta, abracé con fuerza el torso de mi acompañante – ¿Qué habría pensado Eli si hubiese visto esa escena? ¿Sería tan estricta como en mi visión o por otra parte no le importaría? ¿Sería preferible que lo ignorase o su indiferencia me haría más daño? –; necesitaba apoyo moral a la desesperada, y, como no lo tenía, tenía que recurrir al físico.

Aunque no me atrevía a suplicarlo.

¡Por lo que más quieras, dame un maldito abrazo…!

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Dennis Martin Ingram el Jue Jul 26, 2012 11:32 am

Desde luego su cuerpo era de lo peor para soportar bajones, tanto, que ni siquiera protestó cuando la chica le pasó la toalla por el cuerpo. - Me da que podría seguir yo - asintió con la cabeza mientras esbozaba una amplia sonrisa. - Ya sabes, soy un chico mayor... ¡Suelo comerme toda la verdura de las comidas! Incluso las espinacas, que saben a papel - comentó con tono orgulloso de autosuficiencia. Sí, definitivamente era un chico mayor, incluso podría decirse un hombre. Cogió el paño y realmente no continuó, le daba igual estar mojado o no, siempre y cuando no fuese sudor ni otras sustancias asquerosas.

Siguió a la chica y se acomodó a su lado en la cama, aunque pareció que la chica no se percató de su presencia hasta unos segundos más tarde, cuando él la observaba con cierta perplejidad en la mirada. ¿O era preocupación? En todo caso le gustó aquella libertad que Erika se tomó cuando le abrazó. Era tranquilizante, aunque no hubiese razón buscar la calma, que el cuerpo de otro ser humano esté tan cerca al tuyo.

Decidió abrazarla también. Estaba muy a gustito así y a lo mejor a ella también le gustaría un gesto así, ¿no? Porque según él sabía, también era humana. Aunque calificando su actuación de hace nada ella era de otro planeta. Aunque también estaba la posibilidad de que ella simplemente fuese demasiado buena. Más que el resto de chicas con las que él había estado. Tal vez su problema era que buscaba en lugares habilitados para fiestas con chicas que asemejaban su edad y esto las hacía poco hábiles en el coito. En todo caso, se levantó ligeramente, levantando también a la chica consigo, para liberar su mano, con la cual un instante después la abrazó a la altura del hombro.

- Si se te antoja cualquier cosa no te cortes y dilo - sonrió. A lo mejor a ella le entraba hambre o le apetecía cualquier cosa, no iba a permitir que su huésped se quedase con ganas de algo, ¿no? Debía ser buen anfitrión.

Dejó entonces su cabeza caer sobre las sábanas y se dejó envolver en la suavidad y ligera frialdad de éstas. Adoraba esta sensación y éste era el motivo por el que siempre que no hacía demasiado frío se acostaba nada más en ropa interior (la cual a veces, aunque no lo confesase, llevaba dibujitos de super héroes y otros estampados de dibujos, como si fuese un niño pequeño).
avatar
Dennis Martin Ingram

Mensajes : 237
Fecha de inscripción : 30/06/2012
Edad : 22
Localización : so fuckin sexy

Ver perfil de usuario http://www.youtube.com/NansyDK

Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Invitado el Vie Jul 27, 2012 9:22 am

Gracias…

Una oleada de instantáneo alivio recorrió mi cuerpo cuando posó su brazo sobre mí; no era exactamente la persona que deseaba tener al lado en ese momento de inusitada debilidad que parecía haberme asaltado, pero al menos era un apoyo…

Un apoyo inquieto…

Se levantó levemente y colocó su mano en el hombro; dejó lo que había sido un abrazo en un simple contacto superficial que nada servía para aplacar esa creciente incertidumbre de mi mente. Había hecho lo correcto, ¿no? Cada vez estaba menos segura. Y cada vez echaba más de menos a Eli.

Si se te antoja cualquier cosa no te cortes y dilo. – enunció.

Se me antoja un abrazo, idiota. – musité para mis adentros. Me enfurecía pensar que estaba sola, no físicamente, puesto que estaba demostrado que no habíamos dejado mucha distancia entre los dos desde que nos habíamos visto, pero sí psicológicamente. Me sentía vacía. Me faltaba algo.

Faltaba Eli.

Las voces se removieron en señal de protesta, aclamando y escupiendo insultos por doquier, pero conseguí ignorarlas a duras penas. La necesitaba ahora más que nunca, sentía que sin ella no podía seguir adelante, no-…

Me agité levemente y apreté un poco más su torso. Con la mano que descansaba en su torso, comencé a dibujar florituras por su piel inconscientemente, las que solía hacer cuando quitaba el veneno de la piel de alguien. Seguían la forma de las enredaderas; eran espirales que ondeaban en todos los sentidos de forma majestuosa, sin llegar nunca a ser grotescas. Esa majestuosidad me recordaba a Eli, siempre vivaz y activa, pero sin rozar la bufonería, con esa maravillosa sonrisa iluminando su rostro y-…

¿Es que nunca te vas a dar por vencida?

No.

¿Ni aunque te parta el corazón?

No.

¿Sabes lo que creo? Que eres idiota.

Tal vez lo sea.

¿Y no te importa?

Ya te he dicho que no.

Llegados a ese punto, opté por imaginar cómo sería si fuese ella la que estuviese ahora abrazada a mí como yo lo estaba con el chiquillo hormonado. En consecuencia, un intenso rubor se extendió por mi cara, tanto que refugié la cabeza contra su piel.

Por favor, que se duerma pronto…

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Juegos con un desconocido (Dennis, +18)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.